Las Consolas Apuestan al Futuro: La Realidad VIRTUAL

Las consolas de videojuegos son una pasión en el mundo. Los videojuegos no solo llaman la atención, sino que además, se convierten en un segmento muy importante del mercado.  La última generación de las consolas más importantes: la PlayStation 4, de Sony; y la Xbox One, de Microsoft tienen varias cosas en común. En el hardware comparten un procesador de 8 núcleos, 8 GB de RAM y video de alta resolución. Pero se diferencian claramente en el catálogo de juegos: si bien gran parte de los títulos está disponible para ambos equipos, hay franquicias exclusivas para una u otra consola.

PlayStation tiene el mando Move, con una bola de luz en la punta para ser detectada por la PlayStation Camera. Este puede usarse como mouse dentro de algunas funciones de la consola y en los juegos se puede usar como si fuera una espada, una raqueta de tenis, etc.

La Xbox One tiene como diferencial que para el juego por movimientos sólo requiere la cámara Kinect, sin necesidad de accesorios adicionales. Reconoce los movimientos de los usuarios y acepta órdenes de voz, por lo que es fácil acceder a las aplicaciones del equipo.

Las dos consolas se conectan a Internet y aceptan la instalación de apps, como Netflix y Spotify. También cuentan con su plataforma online para descargar y comprar títulos, jugar con otros usuarios, chatear, publicar trofeos en redes sociales, etc.

Ambas consolas están pensando en el próximo paso de los videojuegos: la realidad virtual, que permitirá una experiencia inmersiva usando cascos o anteojos (PlayStation VR, en el caso de Sony; y Microsoft Hololens para Xbox One). Los usuarios podrán sentirse dentro de universos 3D y convertir su espacio en un escenario para interactuar con personajes y objetos virtuales.